QUE GRACIOSO FUE DIOS
Se han cumplido 70 años del “Alzamiento Nacional”. Mi padre me contaba que un día se sublevó el ejército contra el gobierno legítimo de la nación. El gobierno del pueblo les dió armas para que defendieran la nación (en eso consiste un ejército) y las emplearon contra la nación misma, de igual modo que un cuervo al que alimentamos nos sacara los ojos. Así llegó, tras mucha muerte y sufrimiento, tras ser un campo de pruebas para la gran guerra que se avecinaba... la “paz”. Después de la contienda todo quedó controlado. Cada vez eran menos los que necesitaban un tiro en la cabeza para “comprender” quien mandaba aquí, quizá porque cada vez quedaban menos personas sin tiro en la cabeza, y con el paso inexorable del tiempo llegó nuestra “democracia” surgiendo de la dictadura. Yo me eduqué en la fabulosa cultura de “niño, o haces esto porque lo digo yo o te llevas una ostia”. Pavlov tenía razón. Y a mi mente llegaba el conocimiento y lo comprendía todo inmediatamente. He tenido amigos de otros lugares de Europa que siempre me han preguntado cómo puede llamarse democracia a un sistema instaurado por una dictadura, y tener un rey elegido por un dictador. En fin... ¿qué más queréis que os cuente? ¿qué a mi también me cae bien el rey?... Pues sí, la verdad es que me parece un buen hombre, pero... yo no le voté... ¿le votaste tú? También nos cae bien Fernando Alonso y no lo hemos nombrado rey (bueno, si, del Fórmula 1).¿Estáis seguros de que vivimos en democracia? Mis amigos extranjeros no se explican que entráramos en democracia sin haber derrocado la dictadura ni llevado a juicio a los dictadores. Este hecho corresponde a "Enigmas de la Historia" junto con las Pirámides de Egipto y las ruinas del Machu Picchu. Podría denominarse "Democracia supervisada y consentida por la Dictadura", algo muy curioso bautizado como "la transición".Yo personalmente pienso que vivimos la continuidad de una dictadura en la que cambian los dictadores cada 4 años por votación popular... y el que es elegido es el que manda sin discusión.Yo amo a los dictadores que se ofrecen al diálogo, buscan consenso y retiran tropas.Yo amo a la gente que es capaz de amar al prójimo, de perdonarlo y de ponerse sus zapatos. Amo a quien es capaz de dar comida al hambriento, de dar cultura al sediento. Me apena quien se come al caníbal pues demuestra ser mucho peor que él, me apena quien mata al asesino -con o sin leyes inventadas para matar, las cuales no solo no devuelven la vida a los muertos, sino que provocan más muertes-. Me apena que una vida humana valga poco menos que un barril.Yo amo a la gente que cede por los demás. Amo el conocimiento. Amo el arte y la libertad. Te amo a ti también, aunque seas capaz de acudir a una manifestación con el único objetivo de negar el derecho de los demás a fundar una familia. Solo desprecio tu incapacidad y mi incapacidad para amar más. Pero seguro que continuaremos aumentando nuestra autoestima. Quizá cuando nos demos cuenta de que no somos nadie. Entonces seremos cada vez más grandes.
Se han cumplido 70 años del “Alzamiento Nacional”. Mi padre me contaba que un día se sublevó el ejército contra el gobierno legítimo de la nación. El gobierno del pueblo les dió armas para que defendieran la nación (en eso consiste un ejército) y las emplearon contra la nación misma, de igual modo que un cuervo al que alimentamos nos sacara los ojos. Así llegó, tras mucha muerte y sufrimiento, tras ser un campo de pruebas para la gran guerra que se avecinaba... la “paz”. Después de la contienda todo quedó controlado. Cada vez eran menos los que necesitaban un tiro en la cabeza para “comprender” quien mandaba aquí, quizá porque cada vez quedaban menos personas sin tiro en la cabeza, y con el paso inexorable del tiempo llegó nuestra “democracia” surgiendo de la dictadura. Yo me eduqué en la fabulosa cultura de “niño, o haces esto porque lo digo yo o te llevas una ostia”. Pavlov tenía razón. Y a mi mente llegaba el conocimiento y lo comprendía todo inmediatamente. He tenido amigos de otros lugares de Europa que siempre me han preguntado cómo puede llamarse democracia a un sistema instaurado por una dictadura, y tener un rey elegido por un dictador. En fin... ¿qué más queréis que os cuente? ¿qué a mi también me cae bien el rey?... Pues sí, la verdad es que me parece un buen hombre, pero... yo no le voté... ¿le votaste tú? También nos cae bien Fernando Alonso y no lo hemos nombrado rey (bueno, si, del Fórmula 1).¿Estáis seguros de que vivimos en democracia? Mis amigos extranjeros no se explican que entráramos en democracia sin haber derrocado la dictadura ni llevado a juicio a los dictadores. Este hecho corresponde a "Enigmas de la Historia" junto con las Pirámides de Egipto y las ruinas del Machu Picchu. Podría denominarse "Democracia supervisada y consentida por la Dictadura", algo muy curioso bautizado como "la transición".Yo personalmente pienso que vivimos la continuidad de una dictadura en la que cambian los dictadores cada 4 años por votación popular... y el que es elegido es el que manda sin discusión.Yo amo a los dictadores que se ofrecen al diálogo, buscan consenso y retiran tropas.Yo amo a la gente que es capaz de amar al prójimo, de perdonarlo y de ponerse sus zapatos. Amo a quien es capaz de dar comida al hambriento, de dar cultura al sediento. Me apena quien se come al caníbal pues demuestra ser mucho peor que él, me apena quien mata al asesino -con o sin leyes inventadas para matar, las cuales no solo no devuelven la vida a los muertos, sino que provocan más muertes-. Me apena que una vida humana valga poco menos que un barril.Yo amo a la gente que cede por los demás. Amo el conocimiento. Amo el arte y la libertad. Te amo a ti también, aunque seas capaz de acudir a una manifestación con el único objetivo de negar el derecho de los demás a fundar una familia. Solo desprecio tu incapacidad y mi incapacidad para amar más. Pero seguro que continuaremos aumentando nuestra autoestima. Quizá cuando nos demos cuenta de que no somos nadie. Entonces seremos cada vez más grandes.
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