Pues si vemos lo presente como en un punto se es ido...
Otras Épocas
(dedicado a mi hermana Elvira +)
Me he decidido a escribir unas lineas. Tengo 48 años. Esto quiere decir que nací medio siglo atrás y he visto desde entonces evolucionar la sociedad, a España, a mi ciudad y a mí mismo y mis gentes. Por entonces no era el viernes-13 el día de la mala suerte (era martes-13), no existía Halloween (era el día de todos los santos y se recordaba a los muertos, no a los zombies). Los fumadores no estábamos perseguidos, las cazas de brujas y modas yankis tardaban 15 años o más en llegar a España. A la gente no le molestaban tantas cosas de los demás como hoy en día ni había tantos alérgicos a tal variedad de causas como ahora. Las calles estaban recorridas, a 10 metros del suelo, por cables de tranvías y trolebuses (se llamaban así los autobuses eléctricos) y podíamos copiar los discos de los amigos en las "pletinas" de cassette (de hecho se fabricaban dobles con ese objeto) sin ir a la cárcel por ello. No existía el PC ni los hipermercados. Los ordenadores (computadoras, con perdón) que se veían por Valencia eran -cuando yo comencé en 1976- enormes cacharros que ocupaban habitaciones enteras. Entonces, esas siglas "PC", significaban la Pensión Completa de un hotel, y eso ya era todo un lujo. Los móviles no existían. No nos invadía esta tecnología y sofisticación que han llenado de acrónimos nuestra lengua con tanto DVD, IVA, SCSI, GTI y ese largo etcétera de miles. Creo que solo existía el acrónimo RENFE. Los telediarios no eran una retahíla de trágicos sucesos ni tampoco intentaban atemorizar al ciudadano con gripes aviares ni avisándonos de los peligros de comer salchichón para el organismo. Quedarán muy llamativos estos telediarios, pero parece que únicamente intenten provocar angustia en el ciudadano. Los anuncios eran más graciosos, no nos insultaban tanto y no machacaban de forma tan agresiva la parte subconsciente del televidente ("te sentirás más seguro y feliz si compras nuestro producto y tu vida será maravillosa, pero si no lo haces eres un subnormal desgraciao"). Nuestro padre jugaba con nosotros al parchís en la mesa del salón mientras mamá limpiaba nuestra ropa en la pila del fregadero; ya que luego de la cena (hecha por papi, claro) ese era el lugar, sentados en las sillas, donde seguíamos reunidos antes de ponerse de moda los cómodos sofás. Tampoco se llamaba "salón" realmente (que significa una "sala" pero a lo bestia), era el "comedor" hasta que nos llegó el glamour de las películas de Hollywood.
No sé... hoy me ha dao por hacer un "remember" y flipo con la de cosas que tanto he visto cambiar en tan pocas décadas, no ya solo a nivel tecnológico, sino a nivel humano... las costumbres, las viviendas, las estructuras de pensamiento de las personas, nuestras emociones, los conceptos del bien y del mal (todo el mundo éramos más ingenuos), nuestra escala de valores, el lenguaje: i muxsmas + kosas...
A tí te dedico estas palabras dondequiera que estés, mi querida hermana Elvira, que decidiste dejarnos para siempre harta ya de todo y perderte la segunda parte de este estrambótico circo. Yo te la cuento.
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