Cuánto tiempo dejamos atrás, ya quemado y que subyace entre las cenizas sobre las que edifiqué mi futuro. Qué prestos marcharon los placeres y cuán eternamente perduraron los sinsabores...Y ahora todo resurge de las cenizas cual Ave Fénix, las ramas rebrotan del seco olivo y vuelvo a tenerte cerca, así cerca de mis brazos, niña ilusa y fruta madura, amiga de charlas y mujer de silencios.Camino entre la incertidumbre y la sabiduría, entre los amargos llantos y las dulces risas, entre mi nacer olvidado y mi muerte cantada, y tú vagaste una vez más entre ellos para repetirme que no soy digno de tu amor.Y yo solo canto y bailo, sonrío de medio lado e inmortalizo tu figura mientras te miro a los ojos, porque ya nada más me queda y a ninguna otra cosa aspiro que a revivir tu aroma.Me fusiono de nuevo con el Universo entero y vuelvo así a entrar en tu alma para llevarte junto a mí por otra nueva eternidad...
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